10 claves para controlar tu gestión emocional

claves para la gestion emocional

Gestionar tus emociones es saber qué sentimos, aceptarlo y regularlo si hace falta. Sin embargo, estamos ante una sociedad que piensa que las emociones son irracionales y nos hacen perder la razón, pero la realidad es que estas emociones son necesarias en nuestras vidas y forman parte de nosotros.

Últimamente, la gestión emocional ha ido incrementando gracias a la inteligencia emocional, un concepto que es beneficioso para la salud psicológica de las personas y su rendimiento en varios ámbitos.  Es capaz de mejorar el conocimiento de uno mismo y sus emociones, ayudarlo a tomar mejores decisiones, mejorar el rendimiento en el trabajo, reducir el estrés, etc. A continuación, te proponemos 10 claves para controlar tu gestión emocional:

Haz tu diario de emociones y toma conciencia de ellas

El diario de emociones es una herramienta perfecta para conocer tus emociones y saber cómo controlarlas. Es tan sencillo de hacer como seguir estos pasos:

  • Coge una libreta y apunta el día en el que estás
  • Guarda 20 minutos de tu tiempo antes de acostarte para hacer un balance del día
  • Anota todas las emociones que te han surgido
  • Apunta cómo te has sentido y cómo ha afectado dichas emociones en tu comportamiento

Conocer tus sentimientos es el primer punto clave para gestionarlos. Sin saber qué sentimos y cómo nos afecta no podemos regularlas.

Acéptate tal y como eres

Tras anotar todas tus emociones y comportamientos, puede que haya aspectos de ti mismo que no te gusten o que no veas como positivos. Sin embargo, debes siempre aceptarte tal y como eres, somos seres humanos y todos nos equivocamos alguna vez, forma parte de la vida, y no por eso debes quererte menos a ti mismo.

Céntrate en los pensamientos positivos y controla los negativos

Las emociones negativas sólo te van a provocar malestar y dolor, por lo que debes hacer todo lo posible para evitarlas. Sin embargo, la solución no es hacer ver que no existen, simplemente analízalas y déjalas pasar. Céntrate en las positivas, en repetirte lo mucho que te quieres y la fuerza y el valor que tienes para conseguir todo lo que deseas.

Ten una actitud positiva

Pero debes tener en cuenta siempre que para lograr todo lo anterior, debes poner de tu parte. Tu voluntad es uno de los elementos más importantes en la gestión emocional, y siempre la pasamos por alto. Para dominar las emociones, tenemos que poner de nuestra parte y mantener una actitud positiva frente a todo lo que se nos ponga por delante.

Retírate a tiempo

Sin embargo, la actitud positiva es sólo una parte de la gestión de las emociones. Siempre hay un estímulo que se encarga de que las emociones salgan a la luz, y a veces, es mejor no estar en la zona de conflicto y tomar la decisión de retirarte a tiempo para no acabar peor. Si alguien te está provocando, lo mejor es darte la vuelta y marcharte.

Aprende a encajar las críticas

Puede que las críticas te afecten más de la cuenta y no sepas encajarlas, por eso te sientes mal y estás pendiente de lo que los demás piensen sobre ti. Pero esto debes cambiarlo, porque el bienestar emocional viene del interior de uno mismo, Aprende a encajar todas las críticas y serás una persona emocionalmente equilibrada.

Libera tensión con el deporte

Para permanecer calmado y sereno, practicar deporte siempre es una buena opción. Es una de las alternativas más saludables para mejorar a nivel físico y psicológico. El ejercicio te ayuda a reducir el estrés o aumentar la autoestima entre otros, y especialmente a liberar tensiones.

Asiste a un taller de gestión emocional 

Una de las mejores opciones para convertirte en una persona emocionalmente inteligente es mediante la formación. Hay muchos cursos y talleres que te ayudan a controlar tus emociones, siempre desde la experiencia y con dinámicas participativas, por lo que este aprendizaje te resultará incluso divertido.

Practica la escucha activa 

Para entender mejor las emociones de los demás, tienes que practicar la escucha activa, ya que habitualmente oímos lo que nos dicen pero nunca escuchamos, porque estamos más pendientes de lo que queremos decir nosotros que de lo que la otra persona nos dice a través de su lenguaje. La escucha activa incluye tanto el lenguaje verbal, que es un 30% de lo que comunicamos, como el lenguaje no verbal.

Practica Mindfulness

El Mindfulness o atención plena es una filosofía, pero en la actualidad se emplean muchas tácticas para ponerlo en marcha. Sólo requiere adoptar una forma de evaluar los eventos, ya sea por autocompasión, o mentalidad no enjuiciadora. Esta técnica requiere de mucho esfuerzo y voluntad, por lo que no es fácil de lograr.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *