4 errores de gestión que destruyen tu restaurante

cuatro errores de gestión que destruyen tu restaurante

Si estáis últimamente preguntándoos que es lo que está acabando con vuestro restaurante, podemos asegurar que uno de los motivos es no hacer Marketing y, otro, no medir los resultados de las acciones que estamos poniendo en marcha.

En temas de gestión, hay muchísimo errores que pueden perjudicar el desarrollo y los buenos resultados, pero hay cuatro en concreto que lo que hacen es, directamente, matar tu negocio. Te los exponemos a continuación:

1. No controlar los consumos ocultos ni corregir la diferencia entre producción y ventas

Al decir consumos ocultos nos referimos a las pérdidas relacionadas con los productos que compramos y que desconocemos porque no las estamos controlando ni midiendo. Las descubrimos en cuanto comenzamos a controlar. Por otro lado, para que la diferencia entre producción y venta sea la mínima, hay que tener controlado el destino de todos los productos. Necesitamos un plan de control y, para eso, la ayuda de un servicio de consultoría fundamental.

2. Contar con un organigrama por puestos y no por funciones

El principal problema es que, hoy en día, prácticamente ningún restaurante tiene un organigrama por funciones, sino por personas. Esto hace que las funciones de cada puesto no estén bien definidas, de manera que no sabemos qué perfil exacto necesitamos para cada uno y dependemos de la persona que lo ocupa. El problema viene cuando falta esa persona y hay que sustituirla, ya que no sabemos las funciones concretas del puesto. Además, si tienes un organigrama por funciones mal definido, también tienes problemas de gestión.

3. Esperar que tu equipo sea, además de extraordinario, un equipo de adivinos

Esto ocurre cuando no tienes procedimientos para hacer las cosas en tu negocio. Tu personal no puede adivinar lo que quieres que hagan, ni tienen por qué saberlo si no se lo has dicho antes. Elabora un plan de procedimientos donde detallar todo lo que deseas que realicen. Debe ser conciso, claro y breve, y comunicarlo al equipo completo. Entrena todos los procedimientos hasta que tú y tu equipo los hayáis interiorizado y los desarrolléis de forma automática. Si no haces este entrenamiento, ni les comunicas las cosas, la responsabilidad de que las cosas vayan mal es sólo tuya.

4. Estancarte

La innovación es crucial en un restaurante, y si no lo cumples, la cosa va a ir muy mal. No es innovar por innovar, sino de no dejar de investigar en las necesidades de tu cliente y en cómo puedes cubrirlas cada vez mejor, dándoles valor añadido. Si no puedes ofrecer novedades en carta, entrena para mejorar el servicio al cliente. Si ya no puedes mejorarlo más, piensa en cómo podrías mejorar desde el punto de vista del cliente. Esto te hará elevar tu restaurante al siguiente nivel.

 
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *