Sentirse como una marioneta que ejecuta decisiones

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Cada semana me encuentro con una situación repetitiva que pasa desapercibida, se llega a considerar normal y por lo tanto no se hace nada para resolverla. Me ha parecido interesante escribir sobre ella, reflejarla en un papel y aportar conciencia sobre el problema, por si a alguien le sirve de ayuda, ya que como pasa siempre, hasta que no nos damos cuenta de una situación, no podremos hacer nada por resolverla. Vamos a ello.

Por un lado me encuentro a numerosos propietarios y gerentes que se sienten desbordados, como pollos sin cabeza apagando fuegos por todas partes, que se quejan del acomodamiento y de la falta de responsabilidad de su personal, en quien no pueden confiar porque no cumplen.

Por otro me encuentro a los mandos intermedios que se sienten como marionetas que se limitan a ejecutar las decisiones que vienen de arriba, infravaloradas porque no toman en cuenta sus opiniones, desmotivadas porque igualmente le caen las broncas por aquello que no decidieron, e incomprendidas por el personal a quien trasladan la presión.

Las consecuencias no son muy difíciles de adivinar, se echan la culpa unos a otros, siendo todos responsables. Se entra en el círculo de la queja, la desmotivación y la negatividad, que se siente como un túnel sin salida que asfixia, desgasta y agota. Mientras tanto los problemas se acumulan y se convierten en una pesada losa.

La pregunta obvia sería: cómo salir de ese túnel ¿tiene solución? Pues sí se puede, todo tiene solución en la vida menos una cosa. Einstein ya nos daba una pista hace tiempo: es de locos pensar en obtener resultados distintos haciendo siempre lo mismo. No se trata de correr más, de trabajar más, de poner más parches, sino de todo lo contrario. Para encontrar la luz al final del túnel hay que correr menos y pensar más, para dejar de poner parches y encontrar la causa de los pinchazos. Cuando se actúa sobre la raíz de los problemas se cortan las hemorragias y todo comienza a cambiar.

Todo lo anterior es sentido común, que dicen que es el menos común de los sentidos ¿por qué? porque pararse a pensar, algo que consume mucha energía por cierto, para muchos es lo más difícil. Cuál es la causa de esto, la dificultad para gestionar nuestras emociones y estados de ánimo. Lo fácil es dejarse llevar por la inercia de lo urgente, correr, reaccionar y quejarse. Lo difícil es saber gestionar nuestra cabeza para decidir pararte, apagar el teléfono y aislarte para pensar de forma constructiva. Ahí ya tienes una de las causas raíces que impiden que podamos pararnos a buscar soluciones eficaces. Por supuesto es una causa que se puede resolver aprendiendo inteligencia emocional, que es una herramienta que te aportará múltiples beneficios.

Te aportaré otra más relacionada con lo que escribía más arriba. Muchos propietarios y gerentes quieren que su personal funcione como un equipo autónomo, unido y eficiente, para tan solo tener que supervisar. Sin embargo, en la práctica, no saben delegar al 100%, actúan como jefes, tomando todas las decisiones y asumiendo las responsabilidades y problemas que les corresponden a los de abajo. En consecuencia, si se dedican a pensar por ellos, es normal que se acomoden, que no aprendan y que no sean resolutivos. Es la pescadilla que se muerde la cola. Causa origen: dificultad para delegar. Solución: aprender a delegar de forma eficiente, que es una habilidad que requiere su tiempo.

Otras causas frecuentes por arrojar más luz: que la empresa no tenga una organización o estructura clara y la gente se sienta desorientada; el tener personas ocupando cargos para el que no están capacitadas; contratar personal que no es el adecuado para el puesto, por no tener unos criterios de selección clave, lo que implica que les cueste más adaptarse y finalmente que se vayan, etc. 

Conclusión, para correr menos, pensar más, ser más eficiente y vivir mejor, es vital aprender a pararse y pensar de forma constructiva. Posiblemente la habilidad más importante para cualquier cargo directivo. Y como siempre, si necesitas ayuda, no dudes en contactarme. Feliz semana 😉

Ponte en contacto con Víctor Pacheco en el 693 816 444 o envíale un mail a vpacheco@activatalento.com

 
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